Hace unos meses el premiado presentador Jorge Javier Vázquez y su circo de freaks, como él mismo ha llegado a definir, se quejaban del trato que recibió un reportero de Sálvame por parte del padre de María José Campanario, mujer del torero Jesús Janeiro, más conocido como Jesulín de Ubrique.
El anciano señor, preso de los nervios, agredió al joven reportero (responsable de grandes frases como “habla si tienes lo que hay que tener”) y calificó al programa de basura asquerosa. “¿No sabéis por qué me enfado?”, decía el buen hombre. Los circenses contertulios no daban crédito a las imágenes y se ensañaban con el padre, la Campanario, el torero y hasta el apuntador. No entendían esa actitud.
Viernes 13 de noviembre. Telecinco promociona una nueva edición de Sálvame Deluxe.
Campanario y Janeiro, hartos de ser los malos de la película, decidieron rodar su propia versión del filme 'Ambiciones' en un especial en Antena 3 donde mostraban al público su vida durante 36 horas. Pero lejos de lavar su imagen, el programa en cuestión sólo ha conseguido convertirse en comida para las fieras de Sálvame.
“¿No sabéis por qué me enfado?"...
Tremendo. Muy tremendo. Una sesión sobrecogedora. Esta semana en DEC (Antena 3 TV) han conseguido un llanto coral de toda la familia Jesulina, una especie de catarsis lacrimal realmente portentosa. En el plató, don Humberto Janeiro se quejaba de la marginación familiar que está sufriendo, y contaba, con un punto de amargura, cómo fue su expulsión de Ambiciones. Comenzó a llorar en aquel momento, con un desespero interior profundo y doloroso, y entonces Cantizano, al grito de «Es duro pero... ¡a lo mejor esta noche cambian las cosas!», dio paso a la llamada, en directo, de la nuera Campanario, que ya la tenían preparada al otro lado del teléfono. Y entonces ya eran dos los que lloraban desconsoladamente. Pero resulta --según nos informaron– que también estaba Jesulín al lado de su esposa y que no se podía poner al teléfono, porque... ¡porque su llanto era todavía más estremecedor! O sea, lloraba el padre, lloraba la nuera, lloraba el hijo... y nosotros en casa llorabamos también, compungidos, porque temíamos que a don Humberto le diera un ataque al corazón, que lo tiene delicado tras la última intervención. Resumiendo: perfecta puesta en escena la que logró A-3: ofició de paraguas, de nido acogedor de las desavenencias de la saga Jesulina, para que esta familia, gracias a esta cadena, pueda volver a ser lo que fue y que estas Navidades se coman juntos (en A-3, en exclusiva, por supuesto) el pavo y el turrón. Una redentorista maniobra, perfecta obra de diseño, que seguramente forma parte del espectacular pack pactado entre la señora Campanario y la cadena, que se inició con el glorioso reportaje en Ambiciones de la semana pasada, luego la aparición de Jesulín en el programa de la Griso Espejo público, también el bonito cuadro que el torero y su esposa conformaron hace pocos días en Pánico en el plató, etcétera. ¡Ahhh! Descubrámonos. ¡Un montaje de maestros!
MANIOBRAS PARALELAS .– No acabó aquí la noche. El otro frente que A-3 y T-5 tienen abierto (el caso Muñoz-Pantoja) propició una novedad televisiva muy hermosa: DEC tenía a Fosky, chófer de la tonadillera, y Sálvame deluxe (T-5), al mismo tiempo, tenía a Muñoz. Y se iban contestando el uno al otro, se iban insultando, de plató a plató, sin verse. ¡Ahhh! Me reafirmo: ¡son unos maestros!
Esta mañana le ha sido implantado un marcapasos. Sus cuatro hijos y su novia, Angelita, han visitado al patriarca de Ambiciones en el hospital donde permanecerá ingresado al menos dos días más
‘Todo ha ido muy bien; fenomenal gracias a Dios. Está muy bien’. Con estas palabras explicaba Jesulín de Ubrique el resultado de la intervención quirúrgica a la que ha sido sometido su padre, Humberto Janeiro en el hospital de Jerez de la Frontera (Cádiz) para serle implantado un marcapasos con el fin de que mejoren los problemas circulatorios que padece.
La operación ha durado dos horas, después de las cuales el padre de Jesús fue trasladado a planta para continuar con su recuperación.
Hasta el centro hospitalario han acudido sus cuatro hijos –Jesús, Humberto Jr, Víctor y Carmen-, su nuera, María José Campanario y su novia, Angelita, que no se ha separado de su lado desde el primer ingreso, que tuvo lugar el pasado 25 de agosto tras sufrir un trombo cerebral. 72 horas después de aquel primer infarto cerebral, Humberto fue ingresado de nuevo de urgencia tras encontrárselo semiinconsciente su pareja sentimental. Los motivos de este nuevo ingreso podrían ser o bien un desajuste en la medicación o por la diabetes que padece, que, unida a sus problemas cardiovasculares, le podrían haberle provocado este nuevo episodio.
En aquel momento, fue la propia Angelita la encargada de avisar a sus cuatro hijos, los cuales a excepción de Víctor se traslasaron en seguida al hospital para seguir de cerca la evolución de su padre. La gran ausente en estos momentos tan delicados de salud ha sido su ex mujer, Carmen Bazán, que a la hora que era intervenido era vista en El Bosque realizando algunas compras.
A falta del parte médico que enviará el hospital jerezano, se espera que Humberto reciba esta misma semana el alta médico. La gran pregunta es si se trasladará a Ambiciones dado su delicado estado de salud o permanecerá en su casa alquilada de Arcos de la Frontera.
Nuestros temores se han confirmado. Jesulín es un calzonazos, un pelele en manos de María José Campanario. Lo ha dicho Belén (¡arriba la Esteban!) en el programa presentado por Jorge Javier, en ese chiringuito playero en que ha convertido Tele 5 los platós de televisión. Aunque la familia del torero de Ubrique es larga y peculiar, el tema no daba para mucho más. Una vez relatados todos los detalles de cómo es la vida en Ambiciones y cuando ya pocos se acuerdan del fallido intento de la Campa de engañar a la Seguridad Social para que su madre cobrara una pensión por invalidez, la llama se iba apagando poco a poco. Hasta que ha llegado el Defensor del Menor y ha convertido a la madre de Andreíta en la primera estrella mediática del país. ¿A quién se le ocurre sugerir que la Esteban se está beneficiando económicamente de las idas y venidas de su hija? El mismo día en que estalló el escándalo, Belén fue recibida en Tele 5 como si de un jefe de Estado se tratara. El presentador le rindió pleitesía fuera del estudio –con las cámaras y micrófonos como testigos, por supuesto–, entró en el plató bajo una cerrada ovación del público y de sus compañeros y, una vez acabado el programa, los telespectadores también pudieron ver cómo abandonaba la casa, mientras contaba a Jorge Javier que, una vez soltado todo lo que llevaba dentro, ya se encontraba más tranquila.
Toda España respiró aliviada. Ella, que nunca ha sacado a Andrea en la portada de una revista –no como otros– y que sólo se dedica a trabajar para que a su niña no le falte de nada, es ahora objeto de investigación por parte de las instituciones que protegen a la infancia. Tienen razón quienes sostienen que el Defensor del Menor debe dedicar sus esfuerzos a los casos graves de desarraigo, a los miles y miles de niños que necesitan ayuda con urgencia y dejar a un lado el mundo de los famosos. Sin embargo, no por ello debemos olvidar que algunos protagonistas de la prensa rosa, una vez agotado su discurso, utilizan a sus hijos para mantenerse en candelero y asegurarse unos nada despreciables ingresos. Hay que exprimir la gallina de los huevos de oro y, a tenor de las audiencias y de la repercusión social de estos casos, aún queda cuerda para rato. La solución está en manos de las cadenas de televisión, de esos mismos directivos que en su día sacaron pecho ante la definitiva supresión de Aquí hay tomate y ahora, en otro ejercicio de fariseísmo, dan vía libre a espacios de similar o incluso peor calado. Eso sí, en cuanto surge el menor problema, son los primeros en rasgarse las vestiduras y hacer llamamientos en favor de la dignidad, la cordura y el sentido común. Todos los días se repite la táctica que empleaba Javier Sardá en Crónicas marcianas. Cuando el debate se desmadraba, los insultos se multiplicaban y uno de los invitados se subía encima de la mesa, reclamaba calma y reprochaba a los contertulios sus excesos, pero todas las reacciones respondían a un guión perfectamente estructurado. Ahora, mientras las cadenas continúen recurriendo al todo vale para captar la atención de los espectadores, seguiremos aguantando carros y carretas. Y cuando a un personaje se le acabe el discurso, podrá echar mano de la Andreíta de turno para mantener el caché.